Mantengo las heridas abiertas , ardiendo y quemando para recordar que despues de todo sigo vivo. Odiando, amando. Pétreos rostros me rodean en eternas sonrisas vacías con miradas idiotas que no ven nada más que mi indiferencia.
Dejo que el olvido se apodere de los ultimos rastos de mi memoria y de tu cuerpo que es lo unico que me mantenía atado a la llama de mis más quemantes deseos, de tu piel suave que se ha quedado tatuada en las yemas de mis dedos, de tu sexo que me sabía a sal, de las ganas de sentir de nuevo el calor de tu cuello bajo mis labios que se aprendieron de memoria tu rostro.
Destrozo las lineas de tu ausencia y las curvas de tu aroma que se han quedado como estigmas en los bordes de mi cama. Busco los lugares donde mi dolor aún te extraña y maldigo el día que te conocí.
martes, diciembre 13, 2005
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3 comentarios:
Todo lo que vivimos sea bueno, malo o terrible siempre nos dejará una buena experiencia, tomala como tal.
Tú tambien escribes muy bien, angel d.
Un saludo!
Tambien hay malas experiencias, tambien lo tomo como tal.
Me da gusto verte por aqui.
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