lunes, octubre 02, 2006

La despedida

Sigues sentada frente a mi con tus ojos perdidos en los mosaicos del suelo y te veo a traves del cristal de mi vaso que te fragmenta en trozos geometricos que explotan en mi cara.

Podria decirte lo que siento pero mas quisiera que tu dijeras al menos unas palabras aun cuando fuera sobre lo imbecil que suelo ser siempre, de mi incapacidad de ser quien tu quieres que sea o de la mediocridad que le imprimo a las cosas que hago, se que esperas que diga algo pero el resentimiento alimenta mi orgullo que me hace seguir en silencio.

Ahora te levantas y te diriges a la puerta inevitable como los segundos en mi reloj y cada paso decidido tuyo taladra mis oidos, abres la puerta y me miras a traves de tu hombro izquierdo (tus ojos por ultima vez en mi) mientras sacudes una pelusa imaginaria de tu solapa negra y asi, con ese movimiento rapido de tu mano me has sacado de tu vida.

2 comentarios:

eyrenne dijo...

A veces el orgullo nos deja con las palabras en el corazón, ojalá encontraramos la manera de romper el silencio para decir las cosas en el momento preciso.

Un saludo, angel.

;)

La voz dijo...

usted es libre!!!
algunas partidas significan eso:
libertad
(por cierto, no veo su mediocridad)
linda casa , angel!!